Un proyecto petrolero británico-israelí cerca de las islas Malvinas revive las tensiones con Argentina


Un proyecto petrolero a solo 220 kilómetros de las islas Malvinas, al sur de Argentina, amenaza con alterar uno de los ecosistemas marinos más ricos y vulnerables del Atlántico Sur. Se trata del proyecto Sea Lion, una iniciativa operada por dos empresas, una británica y otra israelí, que reavivó el conflicto por la soberanía de las islas del Atlántico Sur entre los gobiernos de Argentina y Reino Unido. Según expertos argentinos, Sea Lion no tiene una evaluación de impacto ambiental aprobada en Argentina —ya que Reino Unido y el Gobierno de las islas no reconocen su soberanía— y existe el riesgo de un derrame en aguas ultrafrías. Además, la Justicia argentina dictó una medida cautelar ordenando paralizar el programa petrolero.

La exploración offshore o costa afuera, el proceso de búsqueda de yacimientos de petróleo y gas natural en el lecho marino mediante tecnologías geofísicas y perforaciones en alta mar, con capacidad para procesar aproximadamente 120 000 barriles diarios de petróleo y 140 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de acuerdo a la demanda presentada por la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y el Centro de Ex Combatientes de Islas Malvinas La Plata (CECIM).

En medio de la escalada del conflicto geopolítico, que tuvo su mayor pico de tensión durante la guerra de 1982, la Justicia federal argentina ordenó suspender las operaciones debido a la falta de una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) validada a nivel nacional.

islas malvinas

La fauna en las Islas Malvinas se vería afectada por la explotación de petróleo.

Sergio Pitamitz/VWPics/Universal Images Group via Getty Images

Esta medida, dictada por la jueza federal Mariel Borruto, está basada en los principios de prevención y precaución de la legislación ambiental argentina. Según el dictamen, el proyecto avanza de forma ilegal en la plataforma continental argentina, careciendo de las autorizaciones oficiales que garanticen que la actividad no desencadenará un impacto ecológico en la región.

Rafael Colombo, coordinador de Clima y Energía y asesor legal de la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas, explicó a Mongabay Latam que entre los principales riesgos ambientales del proyecto petrolero se encuentran las perforaciones, movimientos del lecho, circulación de embarcaciones, contaminación acústica submarina y utilización de químicos y derrames petroleros.

“Estos riesgos forman parte del ADN de la industria hidrocarburífera offshore a lo largo del mundo, integrado de un extenso historial de desastres debido a explosiones, derrames, incendios, filtraciones y escapes, que han generado pasivos ambientales de enorme magnitud y daños difíciles o imposibles de revertir”, afirmó Colombo.

El experto añadió que, debido a las corrientes marinas en esa zona, todos estos impactos pueden incluso expandirse sobre áreas de alimentación, reproducción y migración de especies marinas entre el mar Argentino, las islas del Atlántico Sur y la Antártida.

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