En un mensaje con aires electoralistas, a menos de dos meses de los comicios generales, Benjamin Netanyahu insistió este 2 de septiembre en una postura que poco tiene que ver con el acuerdo de alto el fuego auspiciado por Estados Unidos: que Israel permanecerá en Gaza.
No es la primera vez que el primer ministro israelí plantea esta idea, pero el escenario y el momento le dan un mayor impacto. Las declaraciones las realizó durante un recorrido en el enclave palestino, un día después de los intensos bombardeos que siguieron a una incursión en Ciudad de Gaza, y en medio de los intentos de la denominada ‘Junta de Paz‘ de avanzar en el desarme de Hamás, una acción que debería ser seguida del retiro israelí.
Sonriente y delante de los escombros de las viviendas palestinas arrasadas por la invasión israelí, Netanyahu se jactó de que «controlamos el 60% de la Franja y aún nos queda mucho por hacer». «No nos retiramos. Nos mantenemos en está linea», subrayó el primer ministro israelí en su videocomunicado, refiriéndose a la llamada ‘línea amarilla’, la demarcación ficticia para la zona ocupada por las tropas israelíes, que la han ampliado sigilosamente desde el inicio de la aparente tregua.
Con las elecciones del próximo 27 de octubre como una suerte de referendo sobre su gestión y su futuro político, Netanyahu parece enfocar sus mensajes en retener el apoyo de sus bases de extrema derecha y ultranacionalistas, que demandan una presencia permanente de Israel en Gaza y hasta la construcción de asentamientos, ilegales bajo el derecho internacional.
Vestido con chaleco militar y rodeado de soldados, el premier israelí cuestionó a su principal rival electoral y líder en las encuestas, Gadi Eisenkot, quien, cuando integró el gobierno de unidad durante los primeros meses de la invasión israelí en Gaza, «quería que nos rindamos y salgamos de aquí», según Netanyahu. «Bien que no lo escuché», subrayó.
El jefe del Ejecutivo israelí también destacó que ha alcanzado «en gran medida» sus objetivos en Gaza, pero apuntó que «todavía queda trabajo por completar, y lo completaremos».
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El Ejército israelí mata a dos menores en Gaza
Por otra parte, Netanyahu también celebró la infiltración del martes en Ciudad de Gaza para capturar a un oficial del servicio de seguridad interna de Hamás, acompañada de intensos bombardeos que causaron la muerte de al menos cuatro palestinos, entre ellos una mujer y dos niños de 3 y 13 años.
Mientras Israel aseguró que la operación estuvo a cargo de «fuerzas especiales» del Shin Bet (agencia de inteligencia interna israelí), medios árabes y testigos afirmaron que en la incursión también participaron miembros de una milicia gazatí que colabora con Israel.
Durante la recorrida junto al jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, y otros altos cargos militares, Netanyahu subrayó que «estamos haciendo todo lo posible para alcanzar nuestro objetivo: el desarme de Hamás y la desmilitarización de Gaza».
En el marco de las negociaciones sobre el desarme de Hamás y luego del rechazo israelí a los lineamientos iniciales del pacto, la ‘Junta de Paz’, el órgano creado por la Administración de Donald Trump para supervisar el aparente cese al fuego, ha aceptado que Israel realice ataques en Gaza contra amenazas «inmediatas» a las tropas israelíes, una denominación vaga que, además, no establece represalias a los potenciales incumplimientos israelíes.
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De hecho, las fuerzas del Estado hebreo han retomado en las últimas semanas los ataques selectivos a infraestructuras, que alegan que pertenecen a Hamás, o incursiones similares a la del martes.
Del mismo modo, a lo largo de la supuesta tregua alcanzada en octubre de 2025, los ataques israelíes se han mantenido casi a diario, causando más de 1.300 palestinos muertos, según el Ministerio de Salud del enclave palestino. Y este miércoles no fue la excepción.
En un tiroteo en el campo de refugiados de Jabalia, en el norte de la Franja, el Ejército israelí mató a dos menores, identificados por las autoridades sanitarias de Gaza como Ibrahim Ismail Al Hersh (16 años) y Hazem Hatem Marshoud (17).
Además, un dron israelí atacó una tienda de campaña en la zona de Mawasi, en Khan Younis, al suroeste de Gaza, matando a un joven e hiriendo a otras cuatro personas, dos de ellas de gravedad, según medios locales.
En tanto, fuentes del hospital de los Mártires de Al-Aqsa en Deir el-Balah (centro) indicaron que una mujer de 51 años, identificada como Amina al-Hissi, sucumbió a las graves heridas causadas por disparos de soldados israelíes el día anterior, de acuerdo a la agencia oficial de noticias palestina Wafa.
Katz insiste en el plan de limpieza étnica de Gaza
En línea con las declaraciones de Netanyahu, su ministro de Defensa, Israel Katz, insistió en una idea que, al menos en el papel, la ‘Junta de Paz’ de Trump parece haber descartado: la expulsión masiva de la población palestina de Gaza, una irracional propuesta inicialmente planteada por el presidente estadounidense que organizaciones internacionales y expertos denunciaron como una posible limpieza étnica de la Franja.
En una conferencia organizada por el medio israelí Yedioth Ahronoth, Katz afirmó que Israel «está organizado y preparado» para trasladar forzosamente a la población gazatí «por mar, por aire, por cualquier medio posible», y que solo está a la espera de que Estados Unidos determine adónde llevarlos.
Al inicio de su segundo mandato, Trump había planteado la expulsión de los dos millones de palestinos de Gaza para crear lo que denominó como una ‘Riviera’ turística de lujo, una idea irrealizable que se encontró con un amplio rechazo internacional pero que envalentonó al gobierno israelí, que durante años ha planteado esa posibilidad bajo la eufemística figura de la «emigración voluntaria».
De a poco, el presidente estadounidense fue abandonando esa propuesta y el plan de 20 puntos que pretende implementar en el enclave palestino incluye, en cambio, la consigna de «animar a la gente a quedarse y ofrecerles la oportunidad de construir una Gaza mejor».
Sin embargo, según Katz, la propuesta de limpieza étnica no está descartada sino que fue «congelada» por Trump, a la espera de que haya países que acepten recibir a los palestinos expulsados.
«El plan no se ha cancelado; se está discutiendo constantemente, incluso ahora, y creo que no hay otra solución para el bien de todos», declaró Katz, quien alegó, sin pruebas, que el 80% de la población de Gaza desea irse pero Hamás no se lo permite.
«Pero para que esto suceda, necesitamos a Estados Unidos. ¿Cuándo obtendremos su aprobación? Cuando quede claro que Hamás no está cumpliendo con sus obligaciones en virtud del alto el fuego», sentenció.
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Cabe remarcar que el desplazamiento forzado de civiles en territorio ocupado se considera un crimen de guerra, según los Convenios de Ginebra, mientras que sobre Netanyahu y el predecesor de Katz, Yoav Gallant, pesan órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra cometidos por Israel en Gaza.
Además, para múltiples expertos legales y organizaciones internacionales, las brutales acciones de Israel en la Franja palestina constituyen un «genocidio» contra la población palestina del enclave, una acusación que también ha sido elevada por múltiples naciones en un proceso judicial en curso contra Israel en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Desde el inicio de la invasión israelí en Gaza (luego del ataque sin precedentes de Hamás en el sur israelí que causó 1.200 muertos el 7 de octubre de 2023), Israel ha matado a más de 73.400 personas en la Franja palestina, según las cifras del Ministerio de Salud local, avaladas por la ONU.
Con EFE, AFP y medios locales
